Hasta hace unos años cuando un deportista sometido a un control antidoping daba positivo en la muestra A, solicitaba el contranálisis (análisis de la muestra B) y el resultado siempre era el mismo. Por tanto la solicitud del contraanálisis parecía más una cuestión de imagen ante la opinión pública y de permitir que pasara el chaparrón inicial con la duda de si había tomado alguna sustancia prohibida o no. Eran los tiempos en los que los controles antidoping eran básicamente cualitativos (es decir, la aparición de una sustancia independientemente de su cantidad o concentración daba lugar a un resultado positivo) y por ello se limitaban a las sustancias que no podía generar el organismo humano.
El caso es que cuando comenzaron a realizarse análisis cuantitativos (la aparición de una sustancia sólo daba resultado positivo cuando superaba una concentración determinada) para poder de esta forma discernir entre utilización terapéutica o con ánimo de dopaje (caso de efedrina, cafeina en su tiempo,..) o poder discernir entre utilización exógena o no (en el caso de sustancias generadas por nuestro organismo (léase testosterona, nandrolona, EPO,...), los análisis se complicaron y los resultados no eran tan concluyentes para algunos. De ahí los cambios de criterio a lo largo de los últimos 20 años en el control de la testosterona, de la nandrolona, de la EPO,...
Y lo que antes no sucedía nunca, comenzó a suceder. Hubo casos en los que el análisis positivo de la muestra A, no se confirmaba en la muestra B. Y eso sucedía principalmente con la Eritropoyetina. Hasta el 2005 y refiriéndonos al control de EPO, hubo un 10% de casos en los que el positivo de la muestra A no se confirmaba en la muestra B, como comentan en el siguiente artículo. Ello dió lugar a que la AMA (Agencia Mundial Antidopaje) organizara una reunión con responsables de laboratorios antidoping, con el fin de unificar los métodos de análisis de EPO y principalmente lectura e interpretación de los resultados.
A posteriori existe una mayor concordancia de resultados entre las muestras A y B en el caso de la Eritropoyetina.
Con todo lo anterior, parece lógico que Iban Mayo haya solicitado el contranálisis ya que pudiera ser el caso que su resultado no confirmara el hallazgo en la muestra A, aunque es difícil que así resulte.
En unos días, tendremos la solución definitiva al caso.
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viernes, 3 de agosto de 2007
martes, 31 de julio de 2007
Iban Mayo positivo por EPO en el Tour de Francia
Cuando parecía que el Tour de Francia había terminado ya en todos sus aspectos, nuevo sobresalto en el pelotón y en el ciclismo en general. Iban Mayo positivo por EPO.
Llama cuando menos la atención que el positivo por EPO se haya producido por un control realizado a mitad del Tour, lo que sin duda implica que se ha utilizado EPO exógena durante el propio Tour de Francia.
Teniendo en cuenta lo anterior, no hay duda alguna que ha debido producirse un 'error' en la dosificación, y que pensando en que una pequeña cantidad de EPO exógena no iba a dar un resultado positivo, en la práctica ha resultado erróneo.
El hecho de que el análisis de EPO no sea un análisis cualitativo (es decir que cualquier cantidad encontrada da lugar a un positivo, dado que también hay una producción natural de EPO) sino cuantitativo (en el caso de la EPO se trata de comparar las formas teóricamente 'exógenas' de las 'endógenas' y considerar como positivo si el porcentaje de formas potencialmente 'exógenas' supera el 80% del total) es lo que puede hacer pensar que se ha estado utilizando una pequeña cantidad de EPO que no iba a dar lugar a ese porcentaje límite, pero el cálculo erróneo o las diferencias fisiológicas individuales han dado al traste con la 'operación' y estamos ante un nuevo caso de positivo en el pelotón. Hay que tener en cuenta que tanto la formación de eritropoyetina como el metabolismo y farmacocinética de la eritropoyetina distan mucho de estar totalmente controladas y existen diferencias individuales significativas que hacen que la utilización de una dosis de EPO exógena en un ciclista no tenga resultado positivo mientras que en otro sí. O que una dosis de EPO exógena no dé lugar a un resultado positivo en un ciclista, pero que en otra situación diferente ese mismo ciclista con la misma dosis de EPO exógena dé lugar a un resultado positivo.
Lo que está claro es que el positivo de Iban Mayo no hace sino complicar la situación del ciclismo profesional y su futuro. Cada vez va a ser más difícil que grandes marcas vayan a realizar una inversión publicitaria en el ciclismo. Y si las marcas desaparecen, el ciclismo profesional desaparecerá o cambiará totalmente de funcionamiento, de estructuras, de seguimiento,...
Llama cuando menos la atención que el positivo por EPO se haya producido por un control realizado a mitad del Tour, lo que sin duda implica que se ha utilizado EPO exógena durante el propio Tour de Francia.
Teniendo en cuenta lo anterior, no hay duda alguna que ha debido producirse un 'error' en la dosificación, y que pensando en que una pequeña cantidad de EPO exógena no iba a dar un resultado positivo, en la práctica ha resultado erróneo.
El hecho de que el análisis de EPO no sea un análisis cualitativo (es decir que cualquier cantidad encontrada da lugar a un positivo, dado que también hay una producción natural de EPO) sino cuantitativo (en el caso de la EPO se trata de comparar las formas teóricamente 'exógenas' de las 'endógenas' y considerar como positivo si el porcentaje de formas potencialmente 'exógenas' supera el 80% del total) es lo que puede hacer pensar que se ha estado utilizando una pequeña cantidad de EPO que no iba a dar lugar a ese porcentaje límite, pero el cálculo erróneo o las diferencias fisiológicas individuales han dado al traste con la 'operación' y estamos ante un nuevo caso de positivo en el pelotón. Hay que tener en cuenta que tanto la formación de eritropoyetina como el metabolismo y farmacocinética de la eritropoyetina distan mucho de estar totalmente controladas y existen diferencias individuales significativas que hacen que la utilización de una dosis de EPO exógena en un ciclista no tenga resultado positivo mientras que en otro sí. O que una dosis de EPO exógena no dé lugar a un resultado positivo en un ciclista, pero que en otra situación diferente ese mismo ciclista con la misma dosis de EPO exógena dé lugar a un resultado positivo.
Lo que está claro es que el positivo de Iban Mayo no hace sino complicar la situación del ciclismo profesional y su futuro. Cada vez va a ser más difícil que grandes marcas vayan a realizar una inversión publicitaria en el ciclismo. Y si las marcas desaparecen, el ciclismo profesional desaparecerá o cambiará totalmente de funcionamiento, de estructuras, de seguimiento,...
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